Desde hace unos 7 días y sin mediar resolución formal que se conozca se está solicitando a los exportadores la presentación de una multinota.
Sorpresa y preocupación es lo que muestran despachantes de aduana, especialistas en comercio exterior y exportadores vitivinícolas ante nuevos requerimientos aduaneros que obstaculizan, entorpecen y encarecen las operaciones de exportación de vinos y mostos.
La historia es extraña, desde hace unos 7 días y sin mediar resolución formal que se conozca se está solicitando a los exportadores la presentación de una multinota -junto con el permiso de embarque- pidiendo autorización para la operación de exportación, quedando esta a merced de la decisión del titular de la aduana local.
La historia cuenta que esta modalidad de presentar el pedido de autorización viene rigiendo desde el último tramo de la gestión de Ricardo Etchegaray, pero solo para los productos que salían por la aduana de Mendoza pero no eran producidos en la provincia, ya que la política implementada por el ex administrador de la AFIP era tender a que los productos salieran desde las aduanas de origen. Si bien esto tenía un costo extra para los exportadores (por la viveza de siempre de los transportistas) era relativamente defendible que cada producto saliera desde su aduana de origen.
Los despachantes consideran que esta nueva traba burocrática sobre dos posiciones arancelarias tan sensibles a la economía regional como el vino y el mosto que además en un 90 por ciento son producción de Mendoza no solo resulta inexplicables sino que además vuelven a poner barreras de competitividad internacional a los productos.
Desde la industria vitivinícola aún no se escuchan voces, pero el tema ya ha sido planteado informalmente y al igual que los despachantes estarían esperando la respuesta oficial de la Aduana para evaluar el rumbo a seguir.







