Organizaciones feministas y sociales estuvieron varios días haciendo la convocatoria para realizar un «tetazo» en reclamo de «la soberanía de los cuerpos», tras el operativo policial que impidió que tres mujeres hicieran topless en Necochea, el pasado 28 de enero.
Originalmente se invitó para juntarse frente a la Legislatura pero para evitar superponerse con otras manifestaciones se trasladaron a Peatonal y San Martín.
La hora de la convocatoria era a las 17 pero cerca de las 18 no eran más de 30 personas. La manifestación además de mujeres y distintas organizaciones atrajo a curiosos ávidos de ver pechos al descubierto, situación que indignó a las protestantes.
Sin embargo, la nutrida “tribuna de mirones” no fue lo único que alteró al grupo más identificado con el reclamo.
Los ánimos comenzaron a caldearse, aún más, cuando varias de las manifestantes comenzaron a maltratar a periodistas y a agredir fotógrafos de varios medios -incluido el de diario Los Andes- afirmando que no querían ser fotografiadas a pesar de que la consigna de la convocatoria era la visibilidad de los cuerpos.
“¡Fuera, fuera, macho fuera!”, gritaban al unísono cada vez que veían a algún reportero o curioso con una cámara en la mano, pese a que todavía no efectivizaban la consigna de la movilización nacional: mostrar los pechos.
Las mujeres formaron una ronda en la vereda de la Peatonal para decir cómo iban a terminar la manifestación. Algunas propusieron volver a organizar la iniciativa porque la de esta tarde se había transformado en un “circo” y no “sumaba nada para sus reclamos”.
«Vienen a buscar la foto de un par de tetas. No les interesan nuestros problemas», aseguraron. La desorganización derivó en que el grupo de manifestantes se redujera a solo unas 50 mujeres.
Finalmente, cuando se despejó un poco el paseo mendocino, varias mujeres se quitaron la remera y exhibieron sus senos, cumpliendo con el #tetazo. Aunque la violencia no cesó.
Bombitas de agua con colorante impactaron contra varias personas que las mujeres acusaban de estar deslegitimando su reclamo.
Cabe destacar que el enojo de las manifestantes no fue del todo infundado, muchos transeúntes atacaron a las mujeres verbalmente.
Mendoza no fue el único lugar donde hubo protestas. También hubo convocatorias frente al Obelisco en el centro porteño, y en las ciudades de Córdoba, Rosario y Mar del Plata.
El hecho que inició la protesta
El incidente tuvo gran repercusión y una respuesta inmediata de las organizaciones de defensa de los derechos de género, que realizaron la semana pasada protestas en la ciudad de Necochea y Corrientes, y confluirán esta tarde en distintas manifestaciones bajo las consignas «Nuestros senos no deben ser censurados», «Igualdad» y «La única teta que molesta es la que no se puede comprar».
El sábado 28 de enero tres mujeres hicieron topless en la playa y momentos después llegaron al lugar veinte policías y seis patrulleros para solicitarles que se cubrieran el torso y las amenazaron con detenerlas.
Unos días después, el juez en lo Criminal N1 de Necochea, Mario Juliano, sostuvo que «hacer topless no es un delito».
Un grupo de legisladores bonaerenses presentó dos proyectos, uno en el Senado y otro en la Cámara de Diputados, para derogar el artículo 70 del Código de Faltas local, que sanciona a quien «con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública», que se buscó aplicar en el caso de las mujeres que hacían toplessen la ciudad balnearia, pero fue desestimado por el juez.
Fuente: Diario Los Andes







