Con toda tranquilidad y experiencia y «armado» con una caja de zapatos, un atizador y guantes, el jefe comunal resolvió el problema en un santiamén.
El martes una víbora estaba merodeando uno de los ingresos al colegio religioso Casa de María, de la ciudad de Rivadavia.
Parecía muy cómoda allí y no quería irse. Se llamó a la Policía y a Bomberos para que la retiraran.
Los efectivos no pudieron capturarla, hasta que llegó… Miguel Ronco, el intendente.
Con toda tranquilidad y experiencia y «armado» con una caja de zapatos, un atizador y guantes, el jefe comunal resolvió el problema en un santiamén.






