Mientras la economía sigue en recesión y la inflación no afloja, los consumidores se inclinan cada vez más no solo por las compras en los supermercados mayoristas, sino ahora también por obtener los lácteos directamente en los tambos, y las frutas y verduras en las ferias, donde la gente llega a ahorrarse más del 25% en la compra.
Marcelo Estudillo, quien integra la comisión directiva de la Feria de frutas y verduras de Guaymallén, sobre a qué se debe el aumento de algunas frutas y verduras en los últimos tiempos, qué es lo que la gente ha dejado de consumir y cómo lograr hacer una compra económica y eficiente de estos alimentos fundamentales.
«Los meses de junio y julio estuvo muy parada la venta de fruta y verdura, con mercadería con subas de hasta el 200%, pero ahora la tendencia es bajar», pronosticó el feriante.
El ejemplo más notorio de aumento del precio en la verdura es el del tomate perita, que ostenta un costo de hasta 65 pesos el kilo en algunos supermercados. «El tomate perita no se está produciendo en la zona, y está viniendo del norte argentino. Su precio debería rondar entre los 40 y 45 pesos», expresó Estudillo.
«En invierno conviene comprar mercaderías de hoja, pero con las lluvias de mayo faltó por lo que subió un poco su costo, que hoy está descendiendo. La cebolla y la papa también están accesibles», recomendó el feriante.






