River Plate alimentó anoche su sueño de retornar a la Libertadores al clasificarse por primera vez a la final de la Copa Argentina tras vencer a Gimnasia La Plata por 2 a 0 en el estadio Del Bicentenario, de San Juan.
La presión alta ejercida durante el período inicial, las proyecciones por derecha del ex Gimnasia Ignacio Fernández, la efectividad de sus delanteros y una sólida tarea de su remendada defensa, fueron demasiados elementos a contrarrestar para un equipo como el de Gustavo Alfaro, digno a la hora de luchar pero sin luces al momento de atacar.







