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MÚSICA Y EVENTOS

luchan con espadas, armaduras y escudos

Un combate medieval es trasladarse al pasado. Pero no una o dos décadas atrás sino varios siglos. Más precisamente, hasta la Edad Media, cuando los caballeros luchaban por el honor de sus emblemas, por el amor de una princesa o simplemente por el apellido familiar.

En el Gimnasio N° 3 de Ciudad se está llevando adelante una competencia de lucha medieval de tipo “full contact”; es decir, con golpes reales, armaduras metálicas especialmente preparadas y espadas que realmente asombran levantando chispas al chocar contra los yelmos del enemigo.

Vale decir que si bien en la provincia es la primera vez que se realiza este tipo de eventos (denominado Battle of the Nations), a nivel mundial tiene gran relevancia, al punto de que se organiza un mundial por año al que asisten equipos de todo el mundo incluido el de Argentina, que se apoda Los Cóndores. Algunos representantes del equipo nacional están en Mendoza y contaron su experiencia.

 

Viaje al pasado

Miguel García es uno de los organizadores de este encuentro. Él es miembro del club Guardianes del Oeste y el torneo se realiza bajo la bandera de FACoM (Federación Argentina de Combate Medieval) que el primer día -ayer- tuvo 38 participantes divididos en 9 equipos que se enfrentaron en combate individual masculino, femenino y grupal.

Además, asistieron unas 150 personas que llenaron las tribunas del gimnasio capitalino, aplaudiendo con sorpresa luego de cada choque de caballeros sobre la “arena” y hasta emitiendo algunos gritos de miedo cuando las peleas cobraban intensidad.

“El deporte se denomina combate medieval histórico o HMB por sus siglas en inglés”, explicó García, agregando que es un deporte full contact que intenta recrear los combates de la Edad Media lo más fielmente posible.

Es por esta razón que los luchadores, además de estar preparados físicamente, deben estar debidamente pertrechados tanto con espadas como con armaduras y escudos.

“El deporte tiene un componente histórico muy fuerte. Se deben usar elementos fieles a los que se usaron en la Edad Media con la excepción de las medidas de seguridad. Esto es, que las espadas no tienen filo ni punta”, señaló el organizador y también competidor.

Las modalidades de combate son individual y por grupos. La primera a su vez está dividida en triatlón, que es una pelea a tres rounds por puntos, los que se suman cuando se dan golpes al torso, la cabeza o las piernas.

En tanto, por grupos se pelea por equipo y es a derribo, es decir que el luchador que cae al piso queda fuera de combate y gana el equipo que queda en pie. “El combate grupal es muy impactante porque se pelea con hachas, mazas y alabardas”, describió García.

El lector seguramente pensará que es un deporte peligroso, pero los organizadores aseguran que lo es tanto como cualquier otro de contacto. “Las armaduras están pensadas para soportar filos y puntas, que acá no hay. Además las lesiones son muy raras, si las hay. Es por algo que está mal colocado”, señaló García.

Facundo ‘Urso’ López vino de Buenos Aires junto a su equipo CECM (Centro de Entrenamiento de Combate Medieval) y el año pasado viajó al mundial de clubes que se realizó en Praga (República Checa). Por eso, es un experimentado luchador medieval y no duda en asegurar que este año se ha dado un verdadero fenómeno en cuanto a convocatoria.

“La gente está viniendo a participar por tres aspectos particulares: porque es sano y cultural; por los resultados que hemos ido obteniendo y por la existencia de la Selección, que ha servido para dar más difusión al deporte”, explicó el ‘Urso’ (que hace honor al apodo con su gran tamaño y su barba tupida).

De los aspectos históricos que esta disciplina abarca, contó que específicamente se centra en los armamentos de 1400 a 1699: “Y la armas de todos los practicantes deben estar incluidas en este período con una lógica, ya que los elementos deben comprender un período que no supere los 50 años y de zonas geográficas similares”. Esto quiere decir que un caballero no puede tener una espada de 1500 y un escudo de 1600, por ejemplo.

Choque de espadas

Mientras los organizadores cuentan de qué se trata esta novedosa práctica en Mendoza, en el campo de batalla los caballeros chocan espadas y provocan verdadero miedo en los espectadores, ya que no se simulan los golpes (como en otros eventos) sino que son verdaderas justas.

Los participantes en su mayoría tienen entre 25 y 35 años, aunque hay mayores que a la larga terminan haciéndose capacitadores. “No se puede pelear desconociendo los hechos históricos, porque hay un marshall (o juez) que evalúa que tu ropa sea acorde”, explican los organizadores.

Efraín, uno de los miembros del público que asistió con curiosidad a la convocatoria, comentó que no se imaginaba que los encuentros eran así de reales, aunque había visto videos del mundial por Internet.

“Tengo ganas de sumarme hace rato, pero no he podido hacerlo porque me quebré la clavícula. Ahora he empezado a averiguar qué días se juntan y me voy a reunir con los chicos para entrenarme”, dijo el joven de Godoy Cruz.

En tanto, Diego Hernández, de Guaymallén, aseguró que se quedó impresionado por lo reales que se ven las armaduras: “Esperaba ver algo simulado, o más lúdico. Pero se nota mucho el esfuerzo que ha realizado esta gente. Me gusta porque realmente parecen trajes medievales, nada que ver con el cine donde ves trajes brillantes. Estos parecen reales”.

Datos

Para participar hay que ser mayor de 18 años
El equipo mendocino se llama Guardianes del  Oeste
El equipamiento debe ser fiel a la historia (entre los años 1400 y 1699)
 Hay “árbitros”, denominados marshalls, que juzgan la pertinencia de los trajes (que se correspondan a una misma época y zona geográfica)
 Es un deporte con golpes reales (no es soft combat)
Se puede participar de manera individual o por equipos
La Selección Argentina fue la primera de América Latina y se la conoce como “Los Cóndores”. 

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