La dupla temible ya es un buen recuerdo en la Bodega. En la memoria quedará la gran sociedad que formaron el Morro García y Jaime Ayoví, allá por el comienzo de 2016.
Los delanteros se entendieron a la perfección y se convirtieron en piezas clave de un equipo que, bajo la conducción de Sebastián Méndez, realizó una campaña tremenda en la que estuvo muy cerca de disputar la final del torneo. Como premio, consiguió el pasaporte a la Copa Libertadores, que arrancará en marzo.
Pasó el tiempo, el Tomba cambió de entrenador (llegó Lucas Bernardi) y ya nada es igual en el conjunto tombino. La Yoya emigró a China y el uruguayo no es tenido en cuenta por el DT, quien considera que no está en condiciones futbolísticas y físicas de formar parte del elenco.
Frente a este panorama oscuro, hay un hombre que esperó la oportunidad y finalmente se le dará la chance de convertirse en el nueve titular de este nuevo modelo. Ese futbolista tiene nombre y apellido: Javier Correa.
Y es que todo cambió para el cordobés, sin los morenos por delante. “Vivo el momento con mucha tranquilidad, porque aún falta y no se sabe quién jugará. Yo siempre hago lo mío, tratando de meter presión desde mi lugar, que es entrenándome y demostrando al técnico que uno tiene ganas y está metido al máximo. Sí está claro que el panorama es distinto al año pasado, pero la oportunidad debo ganármela estando competitivo en el grupo y haciendo goles”, cuenta el artillero.
¿Cómo encuentra a Correa este momento? El atacante siempre se anota con algún gol cuando le toca entrar desde el banco de suplentes. “La verdad es que estoy más maduro y bien físicamente. He bajado mucho de peso, me puse bien y es lo que estaba buscando. Yo tengo que estar en condiciones para cuando me toque jugar”.
Javier está bien plantado y es consciente de que deberá remplazar a dos futbolistas de extrema jerarquía y que tenían un gran apoyo de la gente, pero eso no lo asusta y saca pecho: “No me asusta que me insulten o me critiquen, la idea es otra. Obvio que a ellos -por el Morro y La Yoya- los bancaban, pero yo tengo que hacer mi trabajo”.







