Mientras acomoda su peluca platinada, Marina cuenta que su traje le llevó tres meses, que lo cosió ella misma y que está inspirado en las bandas estilo visual key.
“Es un movimiento entre los músicos japoneses que se caracteriza por el uso de variados niveles de maquillaje, peinados elaborados y trajes extravagantes, a veces con algo de estética andrógina”, aclara.
Ella, que estudia diseño gráfico y siempre tuvo facilidad para el dibujo, empezó a involucrarse en el mundo del cosplay hace unos ocho años atrás, cuando recién comenzaban a juntarse los amantes de juegos de rol con los mangakas y los fans de las series animé en torno al primer Mendotaku.
Lourdes, a su lado, termina de colocarse una capucha, porque ella se trasformará en “Mathael”, la muerte del video Diablo 3. “Yo estudio odontología cuenta y muchas veces utilizo el conocimiento sobre los moldes que nos enseñan en la facu para trasladarlo a los trajes”.
Ella y su hermano (Pablo) ya han sido ganadores de concursos gracias a sus impactantes disfraces. Así que acomodan telas y armaduras como en un desfile de alta costura.
Martín, empleado de una empresa de software, 28 años, los acompaña en esta sesión con la armadura de Reaper de Overwatch, el héroe de videojuego que tiene la habilidad fantasmal de desplazarse por las tinieblas con dos escopetas infernales.
Antes de asomarse a la peatonal, ya transfigurados, cuentan que el principio del amor por el animé se lo deben a “Evangelion”. Y sí: la serie de dirigida por Hideaki Anno los abdujo a todos. De ese mundo futurista en el que una organización paramilitar protege a la humanidad de los ataques de los “ángeles”, utilizando para ello humanoides llamados “Eva”, hicieron un culto.
“Pero no sólo el animé es inspirador, también las series, los libros, los videojuegos y la cultura milenaria japonesa en general”, explica Marina.
“Dragon Ball”, por supuesto, es un hito insoslayable. Y por eso este Mendotaku tiene, entre muchas más atracciones, un plus: desde México, llega Laura Torres, conocida por ser la voz para Latinoamérica de Goku, Gohan, y Goten en la saga de Dragon Ball, Nobita en Doraemon, Shin-Chan de Crayon Shin-chan y de Shippo en Inuyasha. Torres también es la voz de Tommy Pickles en Aventuras en pañales, de Alice (Milla Jovovich) en las películas de Resident Evil y por doblar a Daria en la serie del mismo nombre, entre más.
Los cuatro cosplayers mendocinos caminan por pleno centro con la certeza de ser fieles embajadores de otro mundo. De hecho, todos han ganado concursos aquí e incluso han viajado a otras provincias, convocados por los organizadores de distintos encuentro de la cultura Otaku en el país. Pablo, por ejemplo, fue ganador en Córdoba con su versión del juego “Divinity: Dragon Commander”.
“Al principio éramos unos quinientos – recuerda Luz, una de las organizadoras- ahora las entradas llegan a diez mil”.
Mientras avanzan por el km 0, estos seres magnetizan las miradas de los peatones que, atravesando la siesta, intentan discernir qué clase de invasión se avecina.







