El viernes 11 de noviembre del año pasado en una humilde casa de Las Heras, un hombre de 38 años con pasado carcelario tomó un arma calibre 32 tipo tumbera y le disparó a su pareja, cuatro años menor que ella. La mató en el acto y se dio a la fuga. Cinco días le duró su estadía en la clandestinidad y terminó preso. La fiscal de Homicidios Claudia Ríos lo acusó y ordenó su traslado a la cárcel.
Ayer por la mañana, la Justicia de Garantías, a través de la jueza Alejandra Mauricio, determinó que Carlos David Maravilla Martínez continúe tras las rejas mientras se desarrolla la instrucción.
La magistrada de segunda instancia le dictó la prisión preventiva por el femicidio de Mariana Suárez y, de esta forma, su situación procesal continuará siendo complicada hasta que se desarrolle el juicio en su contra.
La imputación que recayó sobre él es homicidio agravado por femicidio y uso de arma de fuego. De ser hallado culpable, la pena única sería prisión perpetua.
Una escena dramática
Suárez vivía en el barrio Democracia de Las Heras. Tenía 8 hijos. El más pequeño no llegaba al año y el mayor, a 16.
Fuentes policiales comentaron que Maravilla la maltrataba y le exigía dinero desde hacía varios meses. Al parecer, la mujer se prostituía para mantener a todos los chicos y el sujeto no trabajaba.
El día citado, Maravilla volvió a la vivienda y le pidió dinero. La víctima se negó y terminó baleada. A los pocos minutos dejó de existir. Algunos de sus hijos estuvieron presentes cuando se produjo el disparo. Es más, uno de ellos salió de la vivienda para pedirle ayuda a un vecino.
Maravilla estuvo prófugo cinco días. Lo atraparon en una casa abandonada de El Algarrobal después de una serie de llamados al 911 que lo ubicaban en el lugar.
Al otro día, el jueves 17, la fiscal Ríos lo imputó. Antes de ingresar al despacho de la magistrada, el acusado intentó desligarse del hecho y le dijo a este diario: “Se me escapó el tiro, fue un accidente”. Sin embargo, no le creyeron.







