Dos agentes fueron atacados en la vía pública mientras cumplían sus funciones. El municipio se constituye como querellante en la causa. Una de las agresiones se considera como hecho agravante por enmarcarse en la ley 26.485 de protección integral a las mujeres.
En horas de la tarde del día sábado, dos preventores, que se encontraban realizando sus tareas habituales, fueron agredidos por un ciudadano que reclamaba violentamente. Esto sucedió luego de que el individuo recibiera un acta de infracción por estacionamiento indebido.
Los agentes municipales, que realizaban tareas de control en la vía pública, habían detectado, en la intersección de las calles Espejo y España, la presencia de dos vehículos estacionados indebidamente en una zona de carga y descarga de mercaderías correctamente identificada. Por este motivo, procedieron a labrar las respectivas actas de infracción.
En ese momento, se apersonó un sujeto manifestando ser el propietario de uno de los vehículos sancionados. El mismo, en una actitud agresiva, reclamó airadamente por el acta de infracción labrada, insultó a los preventores, escupió el rostro de la agente y, luego, golpeó al preventor masculino, ocasionándole lesiones en el rostro.
Ante estos hechos, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza se constituyó como querellante en la causa, tanto por lesiones leves dolosas —atendiendo a la violencia física que sufrió una de las víctimas— como también por la violencia de género efectuada sobre la agente femenina, quien sufrió el agravio en dos roles fundamentales para la ciudad y para el municipio: el rol de mujer y el rol de fuerza pública. La Municipalidad actúa en defensa de las víctimas debido a que los agentes se encontraban en cumplimiento de sus tareas, a que no tolera el menosprecio ni la agresión a un agente público y a que repudia toda manifestación violenta hacia su personal y hacia cualquier persona.





