La “novela” entre Roberto Macho y Raquel Blas va sumando capítulos y, esta vez, la pelea apunta a los espacios dentro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
En concreto, ambos dirigentes se disputan la “Agrupación Naranja”, espacio que compartieron en la elección que consagró a Macho como secretario general del gremio.
Como contraataque, esta vez es el sector de Blas el que pretende quedarse con la lista oficialista y sacar al conductor. Para esto, habrá una reunión en los próximos días.
“La agrupación se fundó sobre la base de principios programáticos que él desconoció”, señalaron en el Partido Obrero (PO-FIT), espacio político que alberga a la dirigente combativa y desde el cual, esta semana, se publicó una carta abierta a los trabajadores de ATE, titulada “Roberto Macho se ha transformado en un peón de Cornejo”.
Lista ganadora
La Agrupación en cuestión es la que ganó las últimas elecciones. En la contienda también participó la lista Verde y Blanca (de Carlos Simón), y la Verde Anusate. Actualmente, estos dos últimos espacios se encuentran fusionados.
La disputa por el espacio oficialista se enmarca en una pelea que se destapó el miércoles, cuando publicó que Blas dejará de tener licencia gremial, por pedido de la actual conducción.
La solicitud puntual, hecha por Macho, oficializó la fractura que se evidenciaba en el gremio que, por otro lado, fue el primero en cerrar un acuerdo paritario 2017 (los no profesionales de la Salud tendrán un aumento del 17% en dos veces).
Esta aceptación fue duramente criticada por el Frente de Izquierda, que votó en contra de la homologación de las paritarias.
Pero Blas, quien fue conductora de ATE en dos oportunidades (de 2007 a 2015), no se quedó quieta. El mismo día que se conoció la intención de que volviera a trabajar, escribió una carta a los trabajadores del gremio, misiva que fue difundida por el partido que también integra el Frente de Izquierda.
En los planes para los próximos días está evaluar que Macho deje la Agrupación Naranja. “Los compañeros son los que tendrán que decidir si continúa”, señalaron en el PO.
“La Agrupación Naranja se va a juntar y vamos a decidir qué vamos a hacer, pero van a ser los trabajadores y ella no va a estar. No tiene mucho sentido hablar de Raquel Blas. Que ellos digan lo que quieran decir, que renuncien o esperen tres años y armen una lista”, retrucó Macho y desconoció que sea él quien deba irse del espacio.
“Raquel Blas habla por ella y por su partido. A mí desvincúlenme con lo que ella plantea. Yo me vinculo con el sindicato y las decisiones de los compañeros, que son tomadas en asambleas y con cuerpos colegiados”, respondió Macho.
Respaldo de la izquierda
Por su parte, en el Frente de Izquierda hicieron causa común detrás de Blas. Es que hasta ahora, sólo era el Partido Obrero el que refugiaba a la sindicalista y en el Partido de los Trabajadores Socialistas siempre marcaron distancia.
Al menos así se manifestó en las elecciones PASO, en las que se enfrentó el PO y el PTS, cuando la sindicalista pretendió acceder a un primer cargo electivo (senadora nacional).
Pero con la crisis en ATE, el PTS no dudó en apoyar a la dirigente. “Nos solidarizamos con Raquel Blas y repudiamos la campaña de discriminación política, en la que la acusan por ser candidata. Es un orgullo que participe dentro del FIT como candidata”, acogió Lautaro Jiménez, diputado provincial, quien a su vez le ganó en las PASO a Blas.







