Facebook retorna a sus orígenes, como cuando en 2004 surgió como una colección de rostros y perfiles de estudiantes de Harvard, con una aplicación llamada Lifestage, prohibida para mayores de 21 años de edad y pensada para poner en contacto a estudiantes de una misma escuela y otras cercanas.
Para la inscripción, cada estudiante debe declarar cuál es su escuela de pertenencia, y podrá ver solamente los perfiles de los estudiantes que frecuentan la misma u otras geográficamente vecinas
Estos perfiles presentan una novedad, todas las informaciones personales, que suelen estar puestas de modo escrito, se sustituyen por videos
Lifestage, que apunta a disputar el éxito de Snapchat entre los jóvenes, propone una serie de consignas -desde hacer una cara de felicidad, mostrar cómo se baila o quiénes son los mejores amigos- a lo que los inscriptos responden con breves filmaciones
Los videos están disponibles para los compañeros de escuela, con la condición de que no tengan más de 21 años de edad
Para evitar la intrusión de adultos con perfiles falsos, los usuarios pueden denunciar a usuarios que no corresponden.







