Al creciente problema por el robo o pérdida de armas de policías mendocinos, en las últimas horas se sumó un nuevo hecho que pone bajo la lupa a los efectivos de la fuerza de seguridad.
Dos agentes perdieron el sistema biométrico, un aparato de tamaña similar a un teléfono celular que permite verificar identidades y datos personales en tiempo real, cotejando las huellas dactilares con el sistema AFIS.
Esta madrugada, minutos antes de las 2, los auxiliares Juan Castro y César Garro – ambos de Cuerpos Especiales – estaban en Chile y Vistalba de Luján en el móvil 2.871. Se disponían a identificar a dos hombres, que escaparon de lugar.
Comenzó una persecución que además de fracasar porque los sujetos no fueron encontrados, trajo otra mala noticia: la pérdida del sistema biométrico.
Inmediatamente comenzó un intenso y prolongado rastrillaje para encontrar el aparato, resultados negativos.
La situación vuelve a poner a efectivos de la Policía de Mendoza en una situación incómoda. La pérdida o robo de armas a agentes encendieron la alarma en el Ministerio de Seguridad.
Estadísticas de la Inspección General de Seguridad (IGS) reflejan que estos casos crecieron 50% en los primeros tres meses del año, comparado con el mismo período del 2016.







