Las facilidades para adquirir un nuevo equipo (muchos de ellos comprados en Chile) y lo innecesario e indistinto que pareciese ser por lo general hacer el trámite si de recuperar el botín se trata, llevan a que pocos mendocinos denuncien cuando un amigo de lo ajeno se hace con sus teléfonos celulares. Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia destacaron que por día se roban entre 20 y 25 móviles en Mendoza, aunque generalmente no se denuncian más de 5 ó 6 de esos episodios diarios.
Sin embargo, al igual que en todo el país, las autoridades locales están impulsando la campaña para que todos los usuarios de una línea de celular -con abono o prepaga- registren sus equipos a su nombre, lo que permitiría que con un simple llamado el aparato quede inutilizable en caso de robo.
La metodología es similar a la que las compañías de teléfono ya llevan adelante con las líneas de abono fijo y sus titulares (ni bien denuncian telefónicamente el hurto, la operadora suspende la línea en cuestión), aunque siguiendo este procedimiento lo que quedaría suspendido es el teléfono y éste tampoco serviría para potenciales nuevos dueños. El registro también incluye equipos con líneas prepagas.
“La idea de esta campaña es hacer que toda la gente registre su teléfono llamando al *234#. De esta manera, cuando a alguien se lo roben, si llama de inmediato al *910 el aparato queda inmediatamente inhabilitado, se bloquea”, destacó el subsecretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Néstor Majul. Cuando un equipo es bloqueado siguiendo este proceso, únicamente su titular puede desbloquearlo.
A nivel nacional, el robo de celulares es uno de los delitos más comunes en el día a a día, aunque también es poco denunciado (como pasa en la provincia). Según el Ministerio de Seguridad de la Nación, el año pasado el promedio diario de celulares sustraídos fue de 4.700 equipos, lo que equivale a más de 1.700.000 en todo el 2016.
“Es muy difícil contar con una estadística fija, principalmente porque mucha gente ni lo denuncia al robo y compra un nuevo equipo. Lo que sí hacen los que tienen línea es darla de baja. Pero los robos de celulares quedan registrados lamentablemente cuando son parte de un botín mayor e integran el detalle de todo lo robado», explicó Majul.
Ante esta problemática, desde la Nación impulsaron a principio de mes el ya mencionado registro de usuarios de líneas móviles, que apunta a reducir los robos y a evitar que líneas y equipos sean reutilizados.
“Lo recomendable es llamar al *234# para registrarlo y, si hay robo, llamar desde cualquier teléfono al *910 antes incluso de cualquier denuncia, para que quede bloqueado desde el primer momento. La única forma de desbloquearlo es que el titular vaya con su documento a la compañía, es la única persona que podrá recuperarlo”, siguió el funcionario provincial.
Siempre de acuerdo al anuncio de las autoridades nacionales, si el usuario cumple con estos pasos, para el ladrón “el equipo se reduce a un pisapapeles o a un reproductor de música”. No obstante, el consultor especializado en telecomunicaciones Enrique Carrier resaltó que esto es algo relativo, puesto que probablemente quede limitado para esos usos en el caso de los ladrones sin mucha maña tecnológica.
Pero aquellos con mayor conocimiento podrán ingeniárselas para cambiar el IMEI (número de identificación del celular) y transformarlo en un equipo 0 km.
Registro
Para registrar el teléfono hay que llamar al *234#. Tenga línea con abono o prepago, el usuario debe hacerlo para que ese teléfono quede asentado como de su propiedad.
En caso de robo, si el equipo ya quedó registrado, el usuario debe llamar al *910 y lo bloquean e inutilizan de inmediato. Sólo el dueño registrado podrá desbloquearlo a futuro.







