Los investigadores creen que Carlos Rosas había acordado reunirse con un hombre que le debía dinero. El moroso lo ejecutó y huyó.
n prestamista fue asesinado de un disparo en la cabeza la tarde de este viernes en Guaymallén. Los investigadores creen que quien lo ejecutó era un deudor con quien la víctima había acordado reunirse para reclamarle dinero. El atacante escapó con la moto y el celular del hombre asesinado.
Alrededor de las 15.30 de ayer, un vecino del carril Sánchez al 1900, en Los Corralitos, escuchó un disparo y luego el rugir del caño de escape de una motocicleta. Cuando se asomó para ver qué ocurría observó pasar a toda velocidad a un hombre a bordo de una moto, confiaron fuentes de la causa.
Luego el testigo observó a un hombre tendido en la banquina y alertó a la línea de emergencias 911. Los primeros policías que llegaron al lugar notaron que la víctima había muerto y que presentaba una herida por arma de fuego en la región occipital del cráneo. De igual modo solicitaron la presencia de una ambulancia. Los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado que llegaron poco después sólo pudieron certificar el deceso.
A pocos metros del cadáver yacía un casco, que luego permitiría delinear la principal hipótesis del homicidio. Esto también fue posible una vez que la víctima fue identificada a través del sistema biométrico por sus huellas dactilares: se trataba de Carlos Reinaldo Rosas Escalante, de 33 años.
Los familiares que llegaron al escenario del crimen relataron a los pesquisas que Rosas era prestamista. Siguiendo esa información los sabuesos creen tener acreditado que el hombre había acordado reunirse con un deudor para reclamarle la devolución de una suma de dinero.
Al parecer, el asesino discutió con el prestamista y lo ejecutó a corta distancia. Luego tomó la moto de su víctima para escapar y se llevó consigo el teléfono celular para ocultar las pruebas.
Los investigadores, encabezados por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, analizan ahora las cámaras de seguridad de la zona que pudieran haber captado al asesino para reforzar el relato del testigo.







