Los propietarios, en el sur provincial, estaban muy preocupados por los robos y habían decidido dejar de atender después de las 21.
Luego de una reunión entre representantes de la Policía de Mendoza, el Ministerio de Seguridad y la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (Amena), los propietarios de estaciones de servicio en San Rafael decidieron suspender la medida de fuerza que tomaron ante los reiterados hechos de inseguridad.
Según precisó uno de los empresarios, Sergio Calas, «nos vemos en la obligación de cerrar durante el turno noche si no recibimos ninguna propuesta que de tranquilidad».
El propietario señaló que, si la medida se mantenía de manera general, se verían comprometidos los puestos laborales de quienes desempeñan sus funciones durante la noche. Sin embargo, la respuesta del Gobierno logró tranquilizar al sindicato.
El representante de Amena, Ariel Russo, indicó que la medida se suspendió «como acto de buena fe» ante lo prometido en la reunión. «Garantizaron más prevención, cámaras y asesoramiento para que adecuemos las de las estaciones«, explicó.
«Por lo menos nos escucharon y vimos una voluntad de mejorar la seguridad. Aseguraron que van a haber más rondas y más prevención policial», añadió Russo.
«Vamos a levantar la medida provisionalmente hasta ver si se efectiviza lo que se prometió«, concluyó el representante de Amena.







