La mujer de 48 años que fue violentamente atacada en una casa de Guaymallén continúa internada y su estado de salud es crítico por las lesiones que sufrió en sus partes íntimas. La víctima fue atacada por su marido que, en estado de ebriedad, la empaló con un secador de piso cuando fue descubierta teniendo relaciones con el novio de su hijastra, tal como reveló ayer Sitio Andino. Todavía no hay detenidos pero identificaron a los testigos.
«Continúa en estado crítico pero estable», informaron a este diario fuentes médicas del Hospital Lagomaggiore, lugar donde la víctima se encuentra internada desde el domingo 25.
La mujer ingresó al centro asistencial luego de sufrir gravísimas heridas en sus genitales al ser sometida con un palo en una casa del barrio Lihué durante los festejos navideños. Todo se inició cuando su esposo, en estado de ebriedad, le introdujo ese elemento cuando la descubrió en el baño de la vivienda mientras mantenía relaciones sexuales con el novio de la hija.
Desde ese momento fue trasladada de urgencia al hospital de Ciudad donde fue asistida en primera instancia con un respirador artificial y la intervinieron quirúrgicamente porque sufrió un desgarro vaginal «severo», señalaron. Luego de suturarle las heridas, quedó alojada en terapia intensiva y este martes le sacaron la asistencia mecánica para respirar.
A pesar de su estado crítico, los médicos son optimistas: «Está en estado crítico pero ha evolucionado bien. Todavía hay riesgo de vida». Esto último por la cantidad de sangre que perdió aunque el úlimo parte señala que está «hemodinámicamente estable», es decir, que no tiene hemorragias internas y que las heridas «suturaron bien», señalaron.
En cuanto al expediente, todavía no tiene detenidos pero explicaron que los investigadores ya tienen identificados a los testigos. Estas personas son de suma importancia para la causa que ahora quedó en manos de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos. En un principio, el expediente estaba en manos del fiscal Juan Carlos Alessandra.







