La Justicia investiga un caso de violencia de género que casi terminó en un femicidio: un hombre
desnudó a su mujer, la ató y la golpeó salvajemente hasta hacerle perder piezas dentarias.
Ocurrió el lunes durante la madrugada en una casa de Maipú, y la causa quedó en manos de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos y no en la fiscalía de Violencia de Género, por la gravedad de los hechos denunciados.
El presunto golpeador fue capturado en el lugar donde se sucedía el maltrato y será imputado en las próximas horas. Se analiza si la calificación será por tentativa de homicidio. Quedó alojado, momentáneamente, en el hospital neuropsiquiátrico El Sauce.
La información sostiene que el lunes, minutos antes de las 3, se escucharon los gritos desesperados de una mujer. Se trataba de pedidos de ayuda y dolor y provenían del interior de una casa de calle Ramón Gil de la citada comuna.
Un vecino que escuchó lo que estaba sucediendo llamó al 911 y alertó a la Policía. La novedad no tardó en ser confirmada cuando un par de uniformados arribó hasta la propiedad donde se producía el acto de violencia extrema.
Los efectivos llamaron a la puerta y nadie contestó. Sin embargo, esto no los frenó para intervenir en el caso porque se escuchaban los gritos de la víctima. Ante esto, y como se dice comúnmente, decidieron tirar la puerta abajo para ingresar.
Cuando lo hicieron, se encontraron con una escena dramática: la víctima estaba desnuda, atada y con evidentes signos de golpes en el cuerpo. “Estaba muy golpeada. Parece que llevaba mucho tiempo privada de su libertad”, describió un detective policial a este diario.
Tal era la gravedad de la situación, que la mujer sangraba por la boca y el rostro y había perdido varios dientes. Mientras un policía la socorría, otro reducía al sujeto que fue acusado de golpearla.
En la escena encontraron un martillo y creen que pudo haber sito utilizado para causarle daños a la víctima (se reserva su identidad).
Las fuentes lo identificaron como Daniel Antonio Díaz Carrasco, de 59 años. La versión más fuerte que tiene la investigación sostiene que el señalado agresor comenzó a discutir con su pareja, con quien vivía hacía pocos días, y esta decidió ir a la casa de un amigo en común. Durante el trayecto, siguieron hablando con tono elevado.
Por causas que son motivo de investigación, Díaz le habría recriminado a su pareja que quiso ir hasta la casa de una amiga, cuya pareja le había robado un celular. Por este motivo, habría comenzado a golpearla.
La víctima fue llevada al Hospital Paroissien, donde le realizaron varias radiografías y constataron las lesiones.







