Roberto Pettinato No Me Hago el Loquito
Son las 6.30 am y Roberto Pettinato, en el lobby vacío del hotel, mastica una medialuna. Como el Conejo Blanco de Alicia, retira la taza y mirotea el reloj. «Rodeado de nadie, porque nadie bajó a desayunar», observa. Con ese café que le perfora el alma, sobreviene un recuerdo: él, a los 12 años, prisionero … Roberto Pettinato No Me Hago el Loquito