La preocupación que reinaba en los investigadores del Ministerio de Seguridad por una importante cantidad de uniformes policiales hallados en poder de la delincuencia. A mediados de noviembre, dieron con varias armas, prendas de vestir y lo que más llamó la atención: chalecos antibalas.
En las últimas horas volvieron a incautar elementos policiales en poder de sujetos sospechados de perpetrar delitos, siempre gracias a tareas operativas del momento y no por trabajos de inteligencia para dar con esos objetos.
El martes 28 de marzo, un señalado ladrón fue capturado en la zona de la triple frontera (la que comprenden las comunas de Godoy Cruz, Luján y Maipú) con un chaleco antibalas de la fuerza de seguridad provincial, luego de un asalto; y el sábado 1, un trío de presuntos malvivientes fue capturado por efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje de Godoy Cruz mientras circulaba en un vehículo con otro protector similar y una pistola calibre 22.
El último procedimiento sucedió en el cruce de Puerto Tombo y Alicia Moreau de Justo. Los efectivos de la UEP le frenaron el paso a un VW Gol gris –patente TLJ 634– con tres ocupantes oriundos de Luján de Cuyo. Circulaban con actitud sospechosa y por eso los efectivos decidieron frenarle el paso.







