Gabriel Rivero la Vendimia es mucho más que una celebración anual. Se trata de una pasión que le transmitieron su bisabuelos, abuelos y padres. Pero además, hace 17 años se convirtió en una responsabilidad laboral cuando comenzó a peinar a las distintas reinas.
Paralelamente fue conociendo las necesidades de atributos de distintos lugares y decidió confeccionarlos con sus manos para donarlos.
Así es que a través de los años ha entregado coronas, capas y cetros que hoy lucen con orgullo muchas soberanas.
“Empecé como estilista en el año 2000 en Luján de Cuyo y ahí se me ocurrió el tema de las donaciones”, recordó en la casa materna junto a una decena de fotos de las distintas representantes.
La primera entrega desinteresada fue al distrito de Carrodilla donde se desarrolló la entrevista con esta cronista. “Porque al estar la Virgen acá me parecía que tenía que hacerlo primero. Así que les doné una capa, una corona y un cetro”, señaló.
En 2005 decidió donarle los atributos a las reinas de la Asociación Provincial de Sordos, de la cual él es padrino. “Ellos eligen a su soberana que también participa del carrusel así que quería que estuvieran hermosas y pudieran lucirse”, relató.
También aportó una capa para el reina nacional. “Tiene a la Virgen de la Carrodilla bordada en la espalda y como ya se dejó de usar se encuentra en el museo”, narró el estilista.
Más recientemente ha obsequiado sus creaciones para ser utilizadas por las representantes de San Rafael, Godoy Cruz y San Carlos. En los primeros departamentos donó cetros y en el caso de San Carlos lo hizo en honor a la ex reina nacional Nuri Donnantuoni.
“Lo último que doné fue la corona de Godoy Cruz, como no se llegó a tiempo para la fiesta se hizo un acto de entrega en enero”, contó. En la flamante corona colocó el nuevo escudo del departamento en la parte superior.
“Además le confeccioné una caja para guardarla”, explicó el experto quien detalló que esta entrega la hizo en nombre de su ya fallecido papá Luis Rivero quien era vecino de esa comuna. Además Gabriel tiene por estos días la responsabilidad de restaurar la antigua corona godoicruceña que va a quedar en un museo departamental.
Manos a la obra
Si bien el estilista se formó para trabajar con los cabellos de hombres y mujeres, también estudió diseño de modas en Buenos Aires y es orfebre de oficio. Por esta razón confecciona con sus manos cada pieza que dona. “Para el diseño de las capas me inspiro en hojas de parra y trabajo las nervaduras.
Para concretarlas compro la tela, hago la costura y el bordado”, detalló. Para los cetros utiliza ramas de una viña que tenía en el fondo de una casa familiar.
“Cuando se sacó todo yo guardé las cepas, las tengo cortadas y les voy dando la forma para obtener un cetro y que ninguno sea parecido al otro”, expuso y añadió que le hace un tratamiento a la madera para que no se rompa, un lijado, un esmaltado y después incrustaciones con piedras.
Por último, a las coronas las trabaja en la joyería de un conocido. “Para lograr el resultado primero hay que dibujarla en papel y luego pasarlo a la hoja de bronce que voy cortando”, precisó.
Él mismo compra todos los materiales de su bolsillo. “Por eso me emociono tanto cada vez que veo a las chicas luciendo mis creaciones porque veo que realmente las valoran”, remarcó el amante de Vendimia a quien le gustaría aplicar todos sus conocimientos en alguna repartición provincial.
“Estoy preparado en protocolo, en ceremonial, en diseño y podría ocuparme de lo que es la investidura de una reina en su totalidad”, aseguró esperanzado.
Según su visión, se debería valorar más a todas las personas que trabajan detrás de la Vendimia.
Tal como recordó Gabriel el cariño que le despierta la Vendimia viene de varias generaciones.
“Mi mamá siempre me cuenta que mi bisabuelos, que eran italianos, se ponían su mejor ropa para ir al carrusel”, relató. Además rememoró sus días cosechando en la finca de su “nono” en Lavalle.
“Siempre he estado en contacto con la gente que trabaja la tierra. Me acuerdo lo que sufríamos cuando le avisaban que caía piedra y que todo el esfuerzo del año quedaba en la nada”, subrayó.



