Con más de 10 millones de turistas anuales, la provincia mediterránea es un producto turístico instalado. La ocupación crece entre 20 y 30%.
La temporada viene con un crecimiento de entre el 20 y 30% de la ocupación, respecto de 2018, dependiendo de la localidad. Uno de los picos de ocupación lo tiene el Valle de Punilla, conformado por un sinnúmero de pueblos que tienen como as de espadas a Villa Carlos Paz.
En ese corredor concentra alrededor de 45% de la oferta total de plazas hoteleras y su nivel de ocupación llegó, en las primeras dos semanas de enero, al 75%.
El otro dato es que la actualización de precios en hotelería y gastronomía ascendió a 35% respecto del verano pasado, es decir, por debajo del índice inflacionario.
El Valle de Punilla está al noroeste de la ciudad capital cordobesa. Es atravesado por la ruta 38. La localidad más al sur del valle es Carlos Paz y es uno de los productos turísticos más conocidos de la provincia. Sin embargo, hay otras localidades reconocidas del valle como Cosquín o La Falda.
La distancias no son tan largas. Entre Carlos Paz y la localidad más lejana del Valle de Punilla, que es Capilla del Monte, hay 45 minutos en auto por la ruta 38. Es decir que se puede elegir hacer base en la ciudad de más desarrollo o en algunos de los pueblos más chicos, en función de lo que el turista busque y tener acceso a toda la oferta.
Carlos Paz tiene la mayor oferta comercial, gastronómica y de espectáculos, por lo que la noche es su patrimonio. Del otro lado, el resto de los pueblos del Valle de Punilla, salvo las lunas de Cosquín, tienen sierras, balnearios de río y tranquilidad.
Santa Cruz del Lago, Bialet Massé, Santa María de Punilla, Cosquín, Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande, Villa Giardino, San Esteban y Capilla del Monte son las localidades sobre la ruta 38. Dentro del Valle de Punilla también están Tanti (hacia el Oeste de Santa Cruz del Lago) y pasando Villa Giardino, se abre hacia el Este, el camino hacia cuatros pueblitos sepultados en el verde de la vegetación: La Cumbre, Cruz Chica, Cruz Grande y Los Cocos. En todos los pueblos hay alojamiento y oferta gastronómica de buena calidad.







