Los carros comienzan a desfilar a las 22, pero los mendocinos ya se van acercando para tener una vista privilegiada de los carros.
Siguiendo una tradición, Mendoza se viste una vez más de fiesta. Una de las pocas celebraciones que invita a los mendocinos a salir a la calle, pinta de colores el centro mendocino y nos invita a acompañar el caminar de los carros vendimiales.



