Se estrenó Séptimo Día, el nuevo show de Cirque du Soleil en homenaje a Soda Stereo

Este jueves se estrenó oficialmente, y a nivel mundial, Séptimo Día, el nuevo show del Cirque du Soleil basado en las canciones de Soda Stereo, en el Luna Park. Acróbatas, músicos y actores rinden homenaje al grupo que lideró Gustavo Cerati y cuya obra está presente a lo largo de todo el espectáculo.

En el esperado debut estuvieron presentes la madre de Cerati, Lilian Clark, que recibió ovaciones antes y después del espectáculo; Benito Cerati, uno de los hijos del músico; su ex mujer Cecilia Amenábar; y, por supuesto, sus ex compañeros del grupo, Charly Alberti y Zeta Bosio, quienes participaron de la producción, junto a Laura Cerati, la hermana de Gustavo.


Además de los reconocidos músicos de la banda, el show contó con el trabajo del sonidista que acompañó a Gustavo Cerati durante gran parte de su carrera, Adrián Taverna. Ellos se encargaron de la digitalización y la restauración de las cintas originales de la banda, para crear nuevas versiones de los temas.

Muchos famosos disfrutaron de este primer show, como Lali Espósito y Mariano Martínez, con sus respectivas parejas, Ángel Mahler, Valeria Mazza, Zaira Nara, Carolina «Pampita» Ardohain Gabriela Sabatini, Ari Paluch, Mex y Violeta Urtizberea, Bobby Flores, Soledad Fandiño, Jorge Lanata, Hernán Lombardi, Julieta Cardinali, Araceli González, Nicole y Geraldine Neumann, Malena Guinzburg y Eduardo «Coco» Fernández, entre otros.

Codirigido por Michel Laprise y Chantal Tremblay, Séptimo Día es el resultado de dos años de trabajo conjunto entre los miembros de la banda, sus representantes, reconocidos músicos y el equipo creativo del Cirque du Soleil.

El espectáculo –el cuadragésimo de la compañía canadiense– se estrenó exactamente diez años después de la gira Me verás volver, el tour que reunió a la banda luego de una década de su separación. Rinde tributo a la ola de euforia que, desde su creación, Soda Stereo desencadenó en América Latina.

El show está dedicado casi exclusivamente a los fans de Soda Stereo. El espectador que suele ir a ver los distintos espectáculos del Cirque du Soleil notará que hay menos cuadros de acrobacia que los que suele haber habitualmente, y quizás termine yéndose con cierta sensación de decepción. Aquí el objetivo claramente no es sorprender al público con pruebas peligrosas, sino homenajear a esta gran banda del rock nacional.

Claro que hay que reconocer que en varios pasajes se demuestra el talento de los más de 30 artistas que están en escena. Sobre todo al final del show, con el esperado clásico «De música ligera», en el que el staff completo desarrolla todas las acrobacias juntas, esas que tanto esperan los seguidores de esta prestigiosa compañía canadiense, sobre una pasarela con la imagen de una guitarra gigante.

Un gran mérito de esta nueva propuesta del Cirque du Soleil es la manera en la que despliegan varios cuadros en el campo mismo del Luna Park, en donde está ubicado gran parte el público. En cada uno de ellos la gente se va moviendo en masa para quedar a escasos centímetros de los artistas.

Uno de los momentos más emotivos del espectáculo es cuando se invita a todos los presentes a cantar «Te para tres», alrededor de varios falsos fogones ubicados estratégicamente en el campo, junto a algunas integrantes de la compañía, que acompañan el ritmo con guitarras criollas. En el escenario, mientras tanto, aparece una gran pantalla con la letra del tema, como para que también puedan sumarse quienes no conocen la canción.

Como no podía ser de otra manera, el final de este estreno contó con una «sorpresa esperada» por todos: la aparición de Charly Alberti y Zeta Bosio en el escenario bajo una ovación de un público que pedía más y que podría haber seguido cantando toda la madrugada cada una de las canciones de la banda.

Las luces se encienden, la gente comienza a retirarse del Luna Park, pero claro…. A este gran homenaje le faltan aún dos palabras… dos inolvidables palabras que hasta el momento estaban ausentes y que aparecen sobre la hora en la gran pantalla, junto a la imagen de los tres integrantes de Soda Stereo. Dos palabras que sonaron fuerte aquel 20 de septiembre en el estadio de River y que fue el regalo de Cerati a su público, para toda la eternidad: «Gracias totales».