Presentan amparo contra la nueva ley de vinos caseros

Dos Cámaras de productores vitivinícolas presentaron una acción de amparo contra la nueva reglamentación de elaboración de vinos caseros impuesta por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Los demandantes son la Asociación de Productores del Este de Mendoza (Aproem) y la Asociación de Vino Casero y Productos Artesanales Zona Este.

A través del expediente 8306/17 presentado en el Juzgado Federal N° 2 de Mendoza de la jueza Olga Pura Arrabal, las entidades pidieron la suspensión del nuevo régimen de elaboración de ese producto.

Los puntos de conflicto

Gabriela Lizana, titular de Aproem, explicó por qué las cámaras de productores decidieron presentar la acción de amparo.

“La nueva reglamentación modifica dos aspectos fundamentales para los productores de vino casero en un momento de plena elaboración”, indicó.

“Uno de los cambios que introdujo la nueva reglamentación es la necesidad de tener una habilitación municipal para poder elaborar vino en el establecimiento. Se otorga un plazo de seis meses para conseguir esa aprobación”, comentó.

“El problema es que las reglas no son claras. Hemos recurrido a los diferentes municipios y nadie ha sabido informar cuáles serán los requerimientos técnicos para los elaboradores de vino casero. Sólo existen reglas generales pero nada en particular para este caso”, denunció Lizana.

Para la titular de Aproem, la adaptación de los establecimiento de producción de vino casero a las nuevas exigencias técnicas será muy difícil de cumplir en el plazo determinado.

El otro punto de la nueva reglamentación que representa un conflicto para los productores, es el límite de litros que se permiten elaborar por cada productor.

La resolución del INV indica que la producción de cada establecimiento no puede superar los 4.000 litros anuales.

“Antes se permitían 4.000 litros por persona. Entonces los productores podían inscribir a otros miembros de la familia y así llegar a volúmenes de elaboración que permitían tener un negocio rentable. No eran inscripciones ficticias. Era gente que trabajaba en ese mismo emprendimiento”, continuó.

“Está claro que con un límite de 4.000 litros por establecimiento ninguna familia puede vivir”, concluyó la titular de Aproem.
Fue consultado también el ingeniero Carlos Tizio, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, pero el titular del organismo autor de la nueva reglamentación no brindó declaraciones.