Mendoza descubre los secretos de la cerveza

La temperatura máxima en el Gran Mendoza llegó ayer a los 37.8° en plena siesta. Minutos antes de las 20, el mercurio seguía clavado en 35,6°.

Con estas condiciones, no sorprendió ver como -ya con la puesta del sol consumada- los distintos bares cerveceros de Mendoza se fueron plagando.

Estos locales han adquirido un fuerte protagonismo durante los últimos meses, y periódicamente se suma otro que se instala.

“Nuestro target es de todas las edades, hay chicos de 21 años, pero también tenemos un profesor de tenis que tiene 70 y que todos los días se viene a tomar una cervecita después de entrenar. La onda es distendida, más tranqui y no es sólo tomar una cerveza, sino todo un momento.

Tenemos mesones grandes donde la gente se sienta toda junta y termina haciéndose un grupo más amplio muchas veces”, destacó Federico Vega, encargado del bar El Botellón (Sarmiento, entre Perú y 25 de mayo, de Ciudad). Este es uno de los últimos “bares cerveceros” que abrieron sus puertas en la Ciudad (a mediados de octubre).

“El venir a tomar una cerveza termina siendo la excusa para compartir un momento con amigos. Este es un lugar más de paso, donde la  gente viene, toma una o dos cervezas y se va. Pero es un punto de encuentro”, resume a su turno Franco, encargado del bar Justo al Paso, ubicado en Juan B. Justo al 500 de Ciudad.

Los locales con cerveza artesanal para llevar -de esos que venden botellones recargables- también se suman a la tendencia.

Las más tomadas

No es fácil hacer un ranking con las cervezas más tomadas, ni tampoco hablar de cantidades justas como si se tratase de una ciencia exacta. Pero lo cierto es que hay algunas que toman cierta ventaja a la hora de la demanda.

“Las más tomadas son las IPA (Indian Pale Ale) -roja o rubia-, la Amber Ale (roja) y la Cream Stout (negra). Nuestra idea es que la gente sepa que no sólo hay 3 tipos de cerveza -roja, negra y rubia-, sino que hay distintos tipos de rubia, otras que son tostadas y también cervezas de limón, de coco y hasta de calabaza”, resumió el encargado de El Botellón, local que además ofrece sidra

“Acá la que más sale es la Ciruja IPA, que es una rubia cítrica. En invierno salen más  las negras. Y en verano la colorada y la rubia”, indicaron desde Justo al Paso, que abrió sus puertas hace 8 meses.

Cada bar tiene su identidad también, lo que lleva a que cada persona tenga su lugar preferido para refrescarse, conversar con amigos o hacerlos nuevos.

“El crecimiento es exponencial, estamos planificando ampliar ya. Lo que más valora la gente es la experiencia, ve que se cuida la cerveza. Hoy el consumidor es aprendido y tiene conocimiento sobre la cerveza; por lo que si no es buena, se da cuenta y lo hace saber”, resumió Vega. De hecho, tienen previsto fijar los martes de maridajes para enseñar con qué alimento se puede acompañar cada tipo.

En El Botellón hay 20 canillas de cervezas y casi todas son locales, a excepción de la Nuevo origen (La Pampa), Rankul y Crafter (Cipolletti). La Amber Ale “La Palmira” es su principal “caballito de batalla”.

A diferencia del bar de calle Sarmiento, en el local de calle Juan B. Justo la gastronomía no es el fuerte. “Lo que hace la gente es comprar comida en los locales que hay en la zona, y los traen acá para comerlos con una cerveza. Nosotros hasta les prestamos el servicio de vajilla”, sintetizó Franco, de Justo al Paso. Aquí se ofrecen 11 cervezas de diferentes provincias.