Me pone en un grado de incomodidad enorme dijo Cornejo

El gobernador Alfredo Cornejo habló con Radio Mitre de Buenos Aires y manifestó su malestar por el impuesto al vino que pretende incorporar el gobierno nacional con la reforma tributaria.

El mandatario está entre la espada y la pared: por un lado mantiene una excelente relación con el gobierno nacional y por el otro, debe defender los intereses provinciales.

“Esto me pone en un grado de incomodidad enorme. Estoy de acuerdo con el gobierno nacional en líneas generales pero el impuesto al vino va a contramano de todo”, expresó.

Sin embargo el mandatario se mostró optimista en lograr una solución, aunque no quiere términos medios. “Hace mucho que no tenemos presidentes que escuchen, espero poder llegar a un acuerdo”, indicó.

Sobre esto aseguró que la novedad lo tomó por sorpresa ya que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le prometió que iban a estudiar el tema pero inmediatamente llegó el anuncio. “Les dije que era una barbaridad, me dijeron que iba a encontrar una solución y lo anunciaron”, se quejó.

“Argentina, si quiere tener una economía sana y progresar, tiene que promover las cosas donde somos competitivos y exportar cada vez más. En doce años podemos llegar a 3.000 millones de dólares de exportaciones, pero con estos aranceles no hay ninguna chance”, explicó Cornejo.

Además se quejó por la baja de impuestos internos a los automotores ya que Argentina solo le exporta a Brasil y es una industria donde el país no es competitivo. “Con este impuesto se van a seguir muriendo las viñas más viejas. No es una medida positiva para la economía argentina”, concluyó el gobernador.