Por un debate que incluya a todos

Durante años, tener la pauta de gastos en tiempo y forma para el ejercicio siguiente se había convertido en una misión difícil. Durante esta gestión comenzó a revertirse esa situación, haciendo foco en el debate y el consenso, bajo una fuerte discusión donde se mostraran con mayor claridad los números, pero también teniendo en cuenta los reclamos opositores, sobre todo, en obra pública. De esta manera, apostando por el diálogo pero también a la rendición de cuentas y al cumplimiento de los objetivos, se pudo ir avanzando en aprobación y confianza,más allá de puntos críticos a desandar. Así, la importancia de sostener una postura y una línea, acorde con la necesidad de reorganizar el Estado para potenciarlo y hacerlo más eficiente, ha sido un primer paso efectivo. Esto, para el Gobierno, también se traduce en el apoyo, que incluye las demandas acordadas con los referentes comunales del arco político contrario.