Atrapan a 2 sospechosos de asesinar al panadero en Maipú

En un intento de asalto, dos o tres delincuentes asesinaron a un repartidor que estaba entregando pan en un almacén del barrio Soberanía Argentina de Maipú, ubicado en la zona conocida como «triple frontera». Por el hecho, se detuvo a dos sospechosos ayer a última hora.

Fabián Mariño (48) -un panadero que jugó en las inferiores del Gutiérrez Sport Club, casado, con un hijo de 14 años- recibió dos disparos en el cuerpo, en un hecho que fue calificado por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello como «homicidio criminis causa», es decir el hombre fue víctima de un robo o de un intento de robo.

«Se resistió al intento de asalto y le dispararon. Acababa de hacer una entrega en un negocio y estaba subiendo al vehículo», explicó ayer Pirrello.

El brutal asesinato del panadero se produjo minutos después de las 8 de ayer, frente a la casa 11 de la manzana I del barrio Soberanía, a pocos metros de complejo Procrear de Maipú.

Mariño llegó a un quiosco, dejó su mercadería y cuando se fue a subir a su utilitario Peugeot Partner, fue abordado por dos o tres delincuentes.

Según el fiscal, se estaba subiendo al vehículo cuando fue atacado. 

Los ladrones le dispararon desde la vereda tres veces. Una bala entró por la ventanilla, rompió el vidrio y le dio en el antebrazo izquierdo, le atravesó el tórax y terminó en el antebrazo derecho. El segundo balazo impactó en el cuello.

A pesar de estar gravemente herido, Mariño siguió conduciendo unos 40 metros hacia el oeste y el vehículo terminó impactando en el poste de una luminaria. Allí murió, caído en el asiento del acompañante.

Minutos más tarde, luego de que el hecho fuera denunciado al 911 por los vecinos, personal de Investigaciones organizó un rápido operativo de búsqueda. Cerca del mediodía, una docena de policías de civil volvieron al lugar del hecho sin que se hubieran producido detenciones.

En ese momento también llegó al lugar el fiscal Pirrello para supervisar el trabajo de los peritos de Policía Científica.

Un grito desgarrador

Pasadas las 9, cuando el operativo estaba en marcha y mientras el comisario  Roberto Munives, jefe de la Policía, hablaba con los medios de prensa, se escuchó un grito desgarrador: había llegado Patricia Mariño, hermana del panadero asesinado, y lo había visto muerto sobre el asiento del acompañante de su Partner.

«Las primeras informaciones indican que el fallecido se habría dedicado al reparto del pan. Los motivos y circunstancias están en manos del fiscal Pirrello, con el ayudante  fiscal y todo el personal de Homicidios que está trabajando en el lugar para esclarecer totalmente el hecho», dijo en ese momento Munives, mientras la mujer era asistida por personal del Centro de Atención a Víctimas de Delitos que había arribado al lugar.

Pasado el mediodía, cuando los peritos de Científica ya habían terminado el trabajo, el fiscal Pirrello ofreció algunas precisiones sobre el asesinato del panadero.

Dos jóvenes apresados que no están imputados

Dos jóvenes fueron detenidos ayer tarde en el barrio Soberanía de Maipú, 10 horas después de que fuera asesinado el panadero mientras hacía el reparto en ese vecindario. Uno de los detenidos sería el autor material del crimen.

Fuentes policiales revelaron que, alrededor de las 18, efectivos de la División Homicidios realizaron allanamientos en el mismo barrio en que fue asesinado Fausto Fabián Mariño.

Finalmente, en la casa 21, ubicada en la manzana «J» de esa barriada, lograron detener a un joven identificado como Facundo Méndez, quien sería el que abrió fuego contra el panadero y terminó con su vida. La identidad del otro aprehendido no fue divulgada aún. Y ninguno de los dos ha sido imputado por el fiscal del caso.

Un amigo: “Hace 2 meses le robaron la camioneta”

«Hace dos meses le robaron la camioneta y ahora lo mataron», dijo ayer un amigo que  también era repartidor y que reemplazaba a Mariño en su reparto, durante las vacaciones.

«Le robaron la camioneta y él solo la recuperó. Se la robaron y los persiguió. Se la terminaron chocando y la estaba arreglando», explicó el repartidor, que llegó al lugar del crimen porque  otros comerciantes le dijeron por teléfono que habían matado a un repartidor y en principio no se sabía quién era.

La hermana le pidió seguridad a Cornejo

«Delincuentes de mierda… Gobernador, ¿qué hace?, ¿qué hace que no tenemos seguridad, que no podemos salir a trabajar a la calle? ¿Hasta cuándo? Mi hermano se levantaba a las 5 de la mañana para salir a trabajar. ¿Qué hacen..? No hacen nada…», dijo entre sollozos Patricia, hermana de la víctima.

«¡Cómo puede ser que a mi hermano, por salir a trabajar le hayan quitado la vida! ¿Qué les digo a mis padres, qué le digo a mi sobrino? Deja un hijo de 14 años, ¿qué le decimos?», agregó.

Luego de explicar que le habían robado la camioneta con anterioridad, la mujer aclaró que llegó al lugar pese a que ninguna autoridad le avisó del crimen, se enteró por una amiga «que vio la camioneta en internet».